En la actualidad estamos en un mundo que desarrolla cada día herramientas tecnológicas las cuales nos ayudan a la elaboración de nuestras actividades cotidianas y nos tienen interconectados con el resto del mundo, siendo una de las herramientas más útiles que nos proporciona aprendizaje por medio de la tecnología y es de gran ayuda ya que nos exige un esfuerzo mayor de aprendizaje por su continuo cambio e innovación, teniendo la capacidad de autorregularnos en cada proceso y adquirir conocimientos prácticos y en el tiempo requerido, llevándonos a la excelencia y al cumplimiento de nuestros objetivos.
El primer paso para que se dé el proceso de aprendizaje autónomo es la existencia de un propósito personal. Siendo un proceso que está determinado por una serie de variables como el entorno, el estado de ánimo, la conjugación de los elementos que se aprende, entre muchos otros. (Arguelles, 2010).